La Guardia Civil ha detenido a 11 miembros de los Dominican Don't Play (DDP) asentados en Madrid y Toledo, tres de ellos como presuntos autores materiales del asesinato del joven de 25 años el pasado sábado en el barrio madrileño de Usera.

Según ha informado la Guardia Civil, la operación desarrollada en Madrid, Toledo y Valladolid ha servido para desarticular el Coro (nombre por el que se conoce a los grupos de DDP asentados territorialmente) de Seseña (Toledo) y con vínculos con el de Madrid.

El Juzgado de Instrucción número 7 de Illescas (Toledo), que ha coordinado la operación, ha decretado el ingreso en prisión provisional de seis de los arrestados, entre ellos los tres presuntos autores del asesinato en Usera.

A estos tres se suman otros dos encarcelados que habían sido arrestados por la Policía Nacional por su participación en el crimen, uno de ellos está implicado en la red de explotación de menores tuteladas desmantelada en noviembre.

En la operación de la Guardia Civil, desarrollada por más de un centenar de agentes del Servicio de Información y unidades de las comandancias Toledo, Madrid y Ciudad Real, se han practicado nueve registros en los que se han intervenido armas simuladas, gran cantidad de armas blancas (machetes y cuchillos), una importante cantidad de sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y falsificado, y material relacionado con los DDP.

En esta causa se investigan delitos de pertenencia a organización criminal, homicidio, asociación ilícita, delitos contra las personas, robos con violencia e intimidación, tráfico y tenencia ilícita de armas (incluidas armas de fuego), delito contra la salud pública y falsificación de moneda, entre otros.

Hace más de un año que el Grupo de Información de Toledo inició las pesquisas en el marco de la Operación Coyote en la que se investigaban las actividades criminales cometidas en el seno de la banda Dominican Don’t Play (DDP) en la provincia de Toledo y que derivaron en la Operación Bacano en mayo de 2021.

Fue entonces cuando la Guardia Civil detuvo a cinco miembros de la banda por un presunto delito de homicidio en grado de tentativa con agravante de grupo criminal por motivos ideológicos.

Entre estos detenidos, todos ellos actualmente en prisión provisional, se encuentra el líder del Coro de Seseña, quien desde prisión seguía dando las directrices para el funcionamiento de esta organización criminal.

El trabajo de los guardias civiles a lo largo de los últimos meses ha permitido confirmar que esta organización cuenta con "una alta intensidad delictiva, muy organizada y jerarquizada, muy rigurosa con el cumplimiento de sus misiones delictivas y con una férrea disciplina interna".

Los investigadores también corroboraron que este Coro de Seseña operaba en otras comunidades del territorio nacional, principalmente la Comunidad de Madrid, hasta el punto de que los investigados hace unos meses guardaban un estrecho vínculo con otros Coros de Madrid, con los que se unían de manera habitual para realizar actividades delictivas, entre las que destacan robos con violencia y agresiones e, incluso, intentos de asesinato.