El Gobierno ha movilizado a la Unidad Militar de Emergencias para desplazarse al incendio de Sierra Bermeja a petición de la Junta de Andalucía. La Dirección General de Protección Civil y Emergencias de España había solicitado la intervención de este cuerpo en el incendio de Sierra Bermeja tras empeorar esta noche después de que material incandescente cayera provocando nuevos frentes. Actualmente, hay más de 2.000 desalojados y ya se han visto afectadas 6.000 hectáreas.

Estos nuevos frentes han precipitado que la dirección operativa del INFOCA decretara el desalojo preventivo de los municipios malagueños de Jubrique y Genalguacil durante esta madrugada y Faraján, Pujerra, Júzcar y Alpandeire en el mediodía de este domingo. Según la organización andaluza, los desalojos se deben a estos nuevos frentes originados por pavesas incandescentes.

 

Según ha explicado Alejandro García , director del Centro Operativo Regional de INFOCA, "son incendios completamente independientes que se han unido atravesando un valle que ya había ardido", lo que ha obligado a la Junta a pedir ayuda a la UME, ya que, ha expresado el profesional, "hasta ahora los recursos eran más que suficientes".

Nuevo pirocúmulo

En esta quinta jornada de llamas preocupa especialmente la formación de un nuevo pirocúmulo que es visible ya desde varios puntos de la provincia. Se trata de un fenómeno que puede ocasionar nuevos focos a decenas de kilómetros y provocar fuertes rachas de viento.

Este tipo de nubes se forma en incendios como el de Sierra Bermeja, que es de sexta generación, lo que significa que tienen la capacidad de generar nubes que superan los 11 kilómetros de altura.

Los pirocúmulos se forman cuando el aire asciende por el calor del fuego, mezclado con gases, partículas de humo y cenizas procedentes de la quema de la vegetación. Además, las altas temperaturas generan movimientos convectivos y el aire, al ascender, condensa la humedad.

Así, se forma una nube convectiva que puede alcanzar los 11 kilómetros de altura, y que llega hasta la siguiente capa de aire que es más fría, lo que provoca que se produzcan los famosos reventones, que dejan lluvias y fuertes rachas de viento que pueden incluso apagar el incendio.

Continúan las labores de extinción

La Guardia Civil y la Policía Nacional, con la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES) y la colaboración de las agrupaciones de Protección Civil de Yunquera, Ronda, Algatocín, Moclinejo, Antequera, Teba y Canillas de Aceituno están realizando este desalojo preventivo, han precisado desde el sistema Emergencias 112 Andalucía. Además, Cruz Roja también está ofreciendo ayuda a las personas desalojadas.

 

Durante la noche, los efectivos han continuado la lucha contra las llamas. Para ello, han contado con la intervención de 350 profesionales, 20 vehículos pesados de extinción y tres máquinas pesadas.

Las últimas estimaciones ascienden a 6.000 las hectáreas afectadas y apuntan a que buena parte de los 40 kilómetros de perímetro de las llamas ya se han dado por estabilizados. En la noche del sábado quedaban cuatro zonas que preocupan al Plan Infoca por la actividad del fuego y por ello esta madrugada han continuado los trabajos.