Los operarios han trabajado para quitar todos los restos del tren siniestrado en O Porriño, en Pontevedra y la vía ha quedado libre este sábado. Uno de los fallecidos es Joaquín Rodríguez, un joven deportista y maquinista en prácticas. "Es hijo de un compañero nuestro, de un interventor, estamos muy fastidiados por partida doble", explica Carlos Díaz, responsable ferroviario de UGT Galicia.

Miguel Veiga, interventor y también vecino de Vigo, perdió la vida en el accidente. Estaba casado y tenía dos hijos. El maquinista del convoy es José Arnado Moreira, portugués de 45 años y fue rescatado sin vida del primer vagón.

El cuarto fallecido es un turista estadounidense. El tren cubría la ruta Vigo-Oporto y descarrilaba en O Porriño. En el momento del accidente viajaban 65 personas de hasta nueve nacionalidades.

La investigación continúa y las cajas negras serán decisivas para determinar la causa del siniestro. Si bien las primeras hipótesis apuntarían a una velocidad excesiva del convoy. "Es posible que sea la velocidad pero a lo mejor hay más datos que tenemos que tener claros", explica Eva García de la Torre, alcaldesa de O Porriño.

El tren circulaba por una vía secundaria que tiene una limitación de velocidad de 30 kilómetros por hora. "En la vía se estaban produciendo trabajos de mantenimiento que provoca que se lleve a cabo un desvío provisional", explica Rafael Catalá, ministro de Fomento en funciones. Habrá que esperar al análisis de las cajas negras, para conocer exactamente qué ocurrió con el Tren Celta.