Se anunciaba como un verdadero paraíso navideño, nieve y renos incluidos, pero resultó ser una gigantesca decepción. El parque temático Capital do Natal, inaugurado hace menos de una semana a las afueras de Lisboa, ya acumula cientos de quejas de turistas españoles, que incluso han iniciado una petición en Change.org para denunciar lo que califican de "estafa".

El parque prometía ser "un mundo poblado por elfos mágicos, lleno de historias encantadas y experiencias divertidas", pero los visitantes se encontraron con que incluso la nieve brillaba por su ausencia. En su lugar: largas colas, suelos embarrados y renos sin cuernos que inspiraban más lástima que espíritu festivo.

En esta 'capital de la Navidad', cuyas entradas se venden por 25 euros para niños y 30 en el caso de los adultos, los visitantes se encontraron con un ambiente muy diferente al que esperaban. Un descontento que se ha traducido en más de un centenar de quejas ante la Unión de Consumidores de Extremadura (UCE) por publicidad engañosa y un grupo de Facebook con más de 3.000 miembros que buscan recuperar su dinero.

Varios municipios incluso han suspendido las excursiones que tenían programadas al parque, como la localidad de Villanueva del Fresno (Badajoz), "tras comprobar" que este "no cumple ni las mínimas expectativas".

La empresa se defiende y asegura ser una "víctima"

Christmas Fun Park, la empresa responsable, alega que las expectativas de los visitantes se fundamentaban en fotos procedentes de webs y blogs "ajenos" a la promotora. "Son sitios web ajenos a nosotros, de blogs, de agencias de viajes en España que de 'motu propio' decidieron promocionar nuestro proyecto. Lo hicieron basados en informaciones de prensa portuguesa y sin contactarnos directamente", se defienden desde la organización.

Según Rui Madureira, de la organización del parque, las fotos y frases grandilocuentes que ofrecían pistas de esquí con hielo y nieve real nunca partieron de la empresa, que se considera también "víctima" de esta situación. La polémica puede generar un perjuicio de "cientos de miles de euros" a un proyecto con una inversión de más de seis millones, por lo que anuncian acciones legales contra quienes, consideran, inventan acusaciones para perjudicarles.

No obstante, admiten algunas críticas y reconocen que parte del suelo se embarró por las intensas lluvias registradas el sábado, lo que, a su vez, hizo que hubiera mayores colas para entrar a las actividades a cubierto y que los trabajadores se vieran desbordados.

En cuanto a los renos, uno de los aspectos más criticados por el lamentable aspecto que presentaban, la empresa ha decidido retirarlos del recinto para "no herir la susceptibilidad" de los visitantes. Pese a ello, defiende que se reunían "todas las condiciones ideales para el bienestar de los animales" y que, mientras estuvieron en el parque, "estuvieron siempre sueltos" y acompañados por un cuidador, "así como por un veterinario", para "garantizar su bienestar y adecuada seguridad".

 

La polémica ha trascendido Extremadura y se ha instalado en el propio Ayuntamiento de Oeiras, el municipio lisboeta que acoge el parque y cuyo vicealcalde, Francisco Gonçalves, aseguró que las críticas son "histeria colectiva".

"A lo mejor la gente se esperaba viajar en reno, pues no le pidas peras al olmo", opinaba por su parte Axel, un barcelonés que visitaba el parque junto a su mujer, Jéssica, y su bebé. La familia indicó a Efe que fueron alertados de la polémica pocas horas antes de llegar. Aunque consideran que "hay cosas que se pueden mejorar", afirman que Capital do Natal cumple sus expectativas.

Podría haber "un poco de más actividad, porque yo creo que el espacio que tienen es muy grande, pero está todo como muy espaciado, o no tiene tanta gente como yo esperaba. Podrían poner un tipo de atracción mas", indicaba por su parte Jéssica.

También se mostraban satisfechos Fátima y Fernando, que venían desde Cáceres. "Lo vi anunciado en Internet, por supuesto vi las fotos tan polémicas que han salido, pero a pesar de todo lo que hablan de él yo quería verlo con mis propios ojos y darle una oportunidad", explicaba Fátima. "No creo que sea tan malo como lo han puesto. No veo nada de barro ni nada sucio. Es verdad que no hay nieve en las calles, pero a mí me parece que está bastante bien", agregó.