Juana Rivas y sus hijos continúan ilocalizables. La Guardia Civil lleva desde ayer por la tarde intentando averiguar su paradero, tomando declaración incluso a su entorno. Aunque ellos la defienden: aún no existe una orden de busca y captura.

Algo que sí sucederá, según el abogado del padre, si Juana no recapacita y entrega a sus hijos antes de las 16:30 horas.

Juana podría llegar a enfrentarse hasta a siete años de prisión por dos delitos de sustracción de menores y fuga. Además podría perder la patria postestad de los niños.

El pueblo de Maracena está volcado defendiendo la decisión de su vecina. Carteles en las calles y apoyos en internet, sobre todo de colectivos de mujeres asegurando que Juana está en la casa de todos.

Por su parte, el padre de los niños ha denunciado a través de un medio italiano la campaña de desprestigio organizada por su expareja en España.

"Ha llegado a organizar manifestaciones en plazas y una campaña de prensa contra mí (...). Estoy en un hotel y no puedo salir porque es peligroso para mí", afirma la expareja de Juana.

Asegura haber presentado una denuncia por difamación. Aclara que la justicia está de su parte y espera tener a sus dos hijos con él cuanto antes.