"Como no tenían red eléctrica, llevamos unas placas solares y, mediante la instalación que montamos, pudimos sacar agua a un pozo", explica Martín Mendizábal, alumno del CFP Don Bosco. Él y Jon Vicente son los dos alumnos que lo instalaron en Marruecos."Ver que unas personas sacan agua con el sistema que tú has montado es muy gratificante", precisa Mendizábal.

Aprovechando las numerosas horas de sol del desierto de Marruecos, los alumnos decidieron utilizar paneles fotovoltaicos para alimentar la bomba extractora de agua. "Nos dijeron que con unos materiales teníamos que conseguir que funcionase la bomba", cuenta Jon Vicente. Era su reto, y lo consiguieron. Ellos aprenden con un método en el que no hay clases, sino desafíos.

"Además de adquirir los conocimientos técnicos, adquieren competencias transversales; responsabilidad, creatividad, iniciativa, trabajo en equipo... Con sistemas tradicionales no se trabajaban porque caía todo en hombros del profesor o la profesora", dice Jon Ariola, miembro del departamento de Mecatrónica de CFP Don Bosco.

También fueron alumnos de este centro los que lograron el reto de crear un brazo biónico para un niño amputado.