Aunque los helados no son amigos de las dietas, existen unas opciones más calóricas que otras. Por ejemplo los polos, cuya base es fruta y agua, pero los industriales incorporan azúcar y aditivos. Por eso, a pesar del bajo aporte calórico, no son los más saludables.

Si queremos cuidarnos, será mejor que elijamos uno artesanal que incorpora leche o crema. Beatriz Cerdán, dietista-nutricionista de la Clínica Aleris, asegura que "aunque tengan cremas o sean más calóricos, a nivel energético pueden ser más saciantes y no tienen porque tener azúcares".

Frente a los polos están los helados de crema, en los cuales una bola aporta en torno a 100 calorías, pero existen más opciones. En una heladería se puede tener la duda de si un sabor es mejor que otro, y lo cierto es que sí. Si el helado es artesano, mejor elegir uno de fruta que solo lleva fruta, azúcar y agua, mientras que si es de crema tiene también un 7% de grasa.

Algunos helados tienen más grasa que otros, como los de frutos secos, pero si son artesanales no son grasas malas. "Las únicas grasas que llevan son naturales, de la leche entera que es siempre fresca y la nata fresca", detalla Michelle Merola, gerente de la heladería Solo Naturale.

Sin embargo, el gran enemigo es el helado tipo bombón, pues son industriales y suelen incorporar aditivos y grasas de mala calidad. "Son una bomba", asegura Cerdán, y añade que "son helados bastante calóricos" ya que entre sus ingredientes "se pueden encontrar aditivos y grasas". Son los menos recomendados por la nutricionista.

Por otro lado está el yogur helado, que no por ser yogur es menos calórico: lleva grandes cantidades de azúcar y se le añaden toppins. Así que lo mejor es elegir el helado más natural posible y disfrutarlo de principio a fin.