La madre Anna y Olivia mantiene la esperanza en que las pequeñas, desaparecidas hace más de un mes junto a su padre Tomás Gimeno en Tenerife, siguen con vida. Y son varias las pistas sobre las que justifica su optimismo.

En un audio al que ha tenido acceso laSexta, Beatriz Zimmermann desmiente que esté destrozada por los últimos hallazgos del buque oceanográfico en el mar y cree que todas estas pistas forman parte de un plan del padre de las niñas para despistar a los investigadores.

Pero, ¿cuáles son las pistas concretas sobre las que esta madre sostiene su esperanza de reencontrarse con sus hijas? La madre de Ana y Olivia se agarra a estos cinco indicios:

  • La botella de buceo y la funda nórdica

Es el hallazgo más reciente. La semana pasada el buque con sonar que busca en el mar en la última zona donde se posicionó el móvil de Gimeno halló una botella de buceo y una funda nórdica pertenecientes al padre de las niñas. Podrían se un lastre para hundir un cuerpo, pero también lo puede haber dejado ahí para despistar. Esta última teoría es a la que se aferra la madre de Anna y Olivia, porque por el momento, el barco no ha detectado nada más.

  • Idas y venidas con la lancha

El segundo indicio que mantiene la esperanza de la madre son las idas y venidas de Tomás Gimeno con su lancha el día de la desaparición. Llegó a las nueve y media de la noche en su coche, cargó varias bolsas en la embarcación y salió al mar. Dos horas después volvió sin las bolsas, se compró un cargador de móvil, cargó el teléfono y se volvió a marchar mar adentro. Demasiados movimientos si su intención era acabar con sus hijas, según la madre.

  • Una sillita de bebé flotando

Pocos días después de la desaparición de las pequeñas, los investigadores encontraban una silla infantil de retención en vehículos flotando en el mar, en la misma zona en la que se había hallado la embarcación abandonada del padre. Este hallazgo, la familia de las niñas, lo sitúa al mismo nivel que las otras pistas encontradas: otra pista falsa para desorientar a los investigadores. Un señuelo, según la madre, para hacer pensar a los agentes que las niñas están en el fondo del mar.

  • La última llamada del padre

Hay un cuarto hecho que lleva a la madre a creer que Gimeno ha huido con las niñas. En una de las últimas llamadas, Tomás Gimeno le dice que no volverá a ver a las niñas pero que las va a cuidar bien. Así consta en la denuncia presentada por la madre en la comisaría, después de que el padre de las pequeñas no se las entregara y de que ambos progenitores mantuvieran varias conversaciones telefónicas.

  • Vivir en Latinoamérica

La última evidencia para la madre de una fuga de Gimeno con las niñas es que varios amigos y familiares aseguran que le oyeron decir en varias ocasiones que su sueño era irse a vivir a Latinoamérica.

La búsqueda continúa

El sonar sigue rastreando el fondo del mar en busca de nuevas pistas. Unos trabajos continuos, de día y de noche, que la Guardia Civil ha calificado de difíciles por la compleja orografía de los fondos marinos canarios.

Fuentes de la Guardia Civil han señalado a EFE que los rastreos se están produciendo en zonas con profundidades de hasta 2.000 metros con muchos desniveles debido a su origen volcánico. Han insistido en que no se trata de una llanura oceánica sino de una superficie con diferentes accidentes geográficos que añaden complejidad al trabajo del buque del Instituto Español de Oceanografía.

Por ahora no se ha encontrado nada más. Los objetos recuperados serán enviados al Servicio de Criminalística de la Guardia Civil en Madrid para analizarlos por si ellos se encontrara algún indicio sobre el paradero de las niñas y su padre.