Apilados bajo los colchones, escondidos en los laterales de las camas y en armarios. Así intentaban esconderse de la Policía Municipal los participantes de una fiesta ilegal de 15 personas en Madrid. Las autoridades de la capital fueron capaces de detectar esta fiesta, entre las más de 200 que se han celebrado en todo el fin de semana.

"Ya tienen edad de estar haciendo lo que están haciendo", recrimina uno de los agentes, que ve cómo los jóvenes van saliendo de todos los rincones. Estos confirman que llevan la documentación consigo, mientras las autoridades siguen aludiendo a la responsabilidad ciudadana cuando todavía no hemos superado una de las peores olas por coronavirus.

 

Solo este fin de semana, la Policía Municipal de la capital ha detectado 227 fiestas ilegales, en las que se incumplía el toque de queda, el número máximo de personas y en las que no se utilizaba la mascarilla. De estas, el viernes las autoridades interpusieron 44 denuncias a los asistentes de tres fiestas ilegales, todas ellas celebradas en pisos turísticos y en las que también se incumplían las normas de seguridad.

 

Esta imágenes han vuelto a despertar la indignación de los ciudadanos, así como de los propios agentes, que siguen apelando a la responsabilidad: "Os pedimos siguiendo colaboración", escribe la Policía Municipal. A estas mismas fiestas también se refirió la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que en una declaración a los medios tras una presentación criticó estas reuniones, que define como ""encuentros insolidarios y muy irresponsables". Como apuntaban también las autoridades, muchas de estas fiestas se han celebrado en apartamentos turísticos.