La lava del volcán de Cumbre Vieja sigue devorando casas y cultivos en su camino hacia el mar, una catástrofe natural tan violenta que deja importantes pérdidas materiales para los habitantes de la isla.

A pesar de que la erupción sigue activa, la situación parece reunir todas las condiciones para recibir ayudas públicas. En primer lugar del Estado, declarando La Palma como zona de emergencia, y es que el presidente Sánchez ya aseguró que la gestión de esta crisis no terminaría "hasta que no se haya reparado todo aquello que el volcán ha destrozado".

El presidente canario también quiere optar a ayudas de la Unión Europea, y en concreto a un Fondo de Solidaridad para estos casos. El presidente canario ha explicado que se cumplen las condiciones para acogerse a estos fondos, ya que en el caso de las regiones ultraperiféricas los daños ocasionados deben suponer un 1 % del PIB de la comunidad, es decir 400 millones de euros, y "está claro" que se superarán.

Pero aparte de estas ayudas, las compensaciones más rápidas, serán para quienes tengan seguros de hogar. Ahí entra en juego el Consorcio de Compensación de Seguros, una entidad pública que se encarga de cubrir los daños de asegurados.

El Gobierno ya ha activado este organismo para poner a disposición de los afectados un teléfono gratuito y una página web done puedan agilizar la tramitación de los daños que les haya ocasionado la erupción volcánica.

Respecto a las explotaciones agrarias, en principio quedarán fuera porque no están cubiertas por Agroseguro. Sus propietarios deberán estar pendientes de las ayudas públicas.