La mujer acusada de quemar un furgón de la Guardia Urbana durante las protestas tras la encarcelación de Pablo Hasél ha sido puesta en libertad porque los Mossos se equivocaron de persona.

La jueza dictó la libertad de S.C. ayer por la noche, según ha podido saber laSexta, revocando la anulación del auto de prisión después de que el abogado de la detenida solicitara su salida.

De hecho, la acusada ya se había negado a declarar ante el juez asegurando que ella no era la autora del incendio en el furgón policial, del que se salvó de milagro uno de los agentes. Se acogió a su derecho a no declarar.

La defensa de la investigada ha conseguido demostrar que ella no era la causante del incendio y se trataba de la persona equivocada, por lo que la jueza la ha puesto en libertad después de 19 días en prisión preventiva. Su defensa adjuntó un informe pericial antropométrico que descarta que su descripción coincida con la de la mujer que lanzó líquido inflamable al furgón.

A la vista de la documentación presentada por el abogado de la detenida, José Manuel Del Río, la Fiscalía se adhirió a su petición de que la manifestante quedara en libertad provisional.

La manifestante, de nacionalidad italiana, permanecía en prisión preventiva junto a otros siete jóvenes a los que los Mossos d'Esquadra vinculan con entornos anarquistas y acusan de actuar coordinadamente para provocar disturbios en las protestas pro Hasel, entre ellos la quema del furgón policial el 27 de febrero, cuando un agente de la Guardia Urbana se encontraba en su interior.

El reportaje fotográfico y la pericial aportada por la defensa han resultado claves para la excarcelación de la manifestante, puesto que concluye que ni su indumentaria, ni el color de su ropa ni su estatura -con una diferencia de diez centímetros- coincide con el de la mujer descrita en el atestado policial como autora del incendio.

Otro de los elementos que se han tenido en cuenta en la pericial son los tatuajes que la detenida tiene en un brazo y que no se aprecian en las imágenes de la mujer que arrojó el líquido inflamable al vehículo policial.

En la línea de lo que ha esgrimido otras defensas, el recurso cuestiona una de las principales pruebas en que los Mossos se basan para atribuir un delito de organización criminal a los ocho detenidos: que a todos ellos se les interviniera un mechero de la misma marca y color.

Las defensas han argumentado ante la juez que esos mecheros suelen estar en poder de muchos jóvenes, puesto que se venden junto a una marca de tabaco de liar de bajo precio.

Para José Manuel Del Río, el hecho de que la autoría del incendio del furgón haya quedado cuestionada supone un "giro" en la investigación, lo que abre la puerta a que el resto de los encarcelados salgan en libertad.

Del Río es el único de los abogados que presentó recurso directamente ante la propia jueza instructora, mientras el resto lo hicieron ante la Audiencia de Barcelona y están a la espera de respuesta.

Los detenidos, vinculados a unas naves ocupadas de la comarca barcelonesa del Maresme, ingresaron en prisión provisional por los delitos de desórdenes públicos, daños, atentado a agente de la autoridad, manifestación o reunión ilícita, pertenencia a grupo criminal y homicidio en grado de tentativa.