Llegan las vacaciones y con ellas la pesadilla de muchos padres: ¿cómo gestionar el trinomio hijos, tiempo libre y uso del móvil?

Una madre lo reconoce: "Cuando dan la lata, se lo doy para que se callen". O simplemente se lo dan para quitarse de encima al niño y que deje a los padres tranquilos.

Aunque si los mayores se pasan el día pegados al teléfono móvil, los niños harán lo mismo. Y más cuando tienen tanto tiempo libre como en vacaciones.

Y así, cada día pasan más tiempo frente a una pantalla. Lo dice un estudio reciente de Tiendeo.com: entre los cuatro y los 11 años destinan una media de 55 minutos al día para estar pegados al 'smartphone'.

Hasta los 15 años lo usan una media de 72 minutos y hasta los 18 la cosa se dispara a casi una hora y media al día. Pero, atención, porque el tiempo que dedican los niños menores de tres años son 22 minutos al día.

Por eso, dicen los expertos que el móvil no se puede convertir en el botón que usamos para apagar a nuestros hijos cuando se portan mal. Paloma Díez, psicóloga, afirma que si "les damos el móvil y se acaba el mal comportamiento, pero luego esto tiene muchas consecuencias negativas en la atención".

El estudio informa de que quien más le pone freno son las madres ya que el 56% no se lo deja a sus hijos. "Hay que intentar restringir un poco porque sino se les va de las manos", comenta una madre sobre el asunto.

Quizá estas vacaciones sean el mejor momento para ganarle la partida al uso excesivo del móvil.