Tras los incendios que han arrasado más de 8.000 hectáreas en Galicia, la preocupación recae ahora en el sector marítimo y pesquero. Las cenizas resultantes pueden provocar otro desastre natural si la lluvia que se espera en la zona en los próximos días las arrastra hasta las rías.

Esto contaminaría el pescado y el marisco del lugar y afectaría a más de la mitad del sector pesquero español. Además, se cree que, una vez en el agua, las cenizas no desaparecerían hasta los temporales de otoño.

"Estos organismos filtran el agua, así se alimentan y respiran. Si cae de forma brusca una capa de ceniza y queda depositada, puede provocar una mortandad elevada en algunas especies", advierte Elvira Jiménez, responsable de Océanos en Greenpeace.

Esta situación podría evitarse a través de una serie de medios anticontaminación, "como barreras y equipos de succión de cenizas y productos contaminantes en el monte y en las aguas", explica Aitor Salgado, vicepresidente de la Plataforma Sector Marítimo.Sin embargo, estas medidas no se han llevado a cabo, según la Plataforma de defensa del Sector Marítimo gallego.

Gran parte de la comunidad espera lluvias en los próximos días, lo que aumenta la preocupación de los profesionales de la zona ya que más de la mitad del sector de la pesca español trabaja en aguas gallegas, en total, 24.000 personas. Se estima que, por cada puesto en el mar, cuatro personas trabajan en tierra. Por ello, la catástrofe tendría alcance medioambiental y económico.