Por primera vez se ha visto el rostro de Rasul Bissoultanov, autor de la patada mortal a Niccolò Ciatti. En el gimnasio, donde realizaba de forma profesional artes marciales mixtas. Se le ve sonriente junto a sus compañeros, un entorno que le ha definido como tranquilo y poco violento.

El joven checheno está en prisión. Su víctima, muerta, se ha celebrado una misa en su ciudad natal en su memoria. Un homenaje al que asistieron vecinos, amigos y una familia rota por el dolor de su pérdida. "La rabia es tanta. De pensar que entierro a un hijo de 22 años" lamenta Luigi Ciatti, padre de Niccoló.

La campaña de recogida de firmas exigiendo justicia alcanza ya las 50.00 firmas, le piden al gobierno italiano que no se olvide de familia Ciatti.

Precisamente el ministro de Exteriores italiano expresó a su homólogo español en una conversación telefónica la tristeza y consternación del pueblo italiano por el asesinato. También mostró la perplejidad con la que han recibido la excarcelación de dos de los agresores.

Le pidió a Dastis que haga lo posible para que los responsables del delito sean rápidamente juzgados y condenados. Además, le insta a que agilice la repatriación del cuerpo de Niccolò.

La discoteca donde murió el joven sigue precintada. Su propietario, el alcalde de Lloret y la Policía Municipal han mantenido una reunión para determinar si se vuelve a abrir al público.