Retiran los primeros neumáticos de uno de los mayores cementerios de ruedas de España. Está en A Laracha, A Coruña, y allí hay 35.000 toneladas de ruedas amontonadas desde los años 90. "Tiene una serie de riesgos asociados entre los que está el de un posible incendio", afirma Francisco Rodríguez, adjunto Dirección González Couceiro.

La Xunta quiere eliminar su impacto ambiental y sobre todo evitar un incendio como el del año pasado en Seseña, en Toledo.

El humo obligó a desalojar a casi 9.000 personas de una urbanización cercana. Era un vertedero ilegal sin medidas de seguridad, y tantas ruedas pueden ser un peligro y también un filón para reciclar y reutilizar.

"El caucho una vez que lo procesas y lo tienes como una materia prima, se puede usar en cualquier aplicación donde necesites ese material", dice Óscar González, gerente de González Couceiro.

En este 'cementerio' se peuden encontrar neumáticos gigantes de excavadoras, tractores, camiones, algunos de coche que apenas se han usado y otros que han dado ya muchísimas vueltas. El aprovechamiento del neumático dependerá de su antigüedad y del tamaño. La ecotasa que pagamos en los cambios de rueda financia estas tareas.