El robo del cristo lo cometieron un grupo de jóvenes formado por dos chicas y dos chicos en la capilla de Berga, Barcelona, a plena luz del día. En un principio, los jóvenes querían meter al cristo en una mochila para llevárselo. Ante la duda, uno de ellos se lo llevó en brazos meciéndolo

"Estaba sentado ahí. Ahí había una punta, que era la que lo aguantaba. Estaba suelto prácticamente", explica Ángel Manubens, el responsable de esta capilla, señalando al altar donde se posaba el cristo de Berga antes de ser robado.

"El primero entró sabía y fue directamente a buscarlo", asegura Ángel, que lleva ocho años a cargo del recinto. Cuenta, además, que fue una vecina la que echó en falta la talla de madera.

Ante la alarma de la desaparición de la imagen, comprobaron las cámaras de seguridad. "Les pedimos que la devuelvan y si no se atreven, que la dejen aquí", así se dirige el responsable del recinto a los ladrones.

Indignación en el barrio

Los vecinos no han dudado en acercarse a la capilla para visualizar estas imágenes que investigan los Mossos d'Esquadra para tratar de identificar a los autores del robo.

Un suceso por el barrio ha puesto el grito en el cielo. "Esto es una vergüenza muy grande, es una ordinariez tener venir a coger un santo que lleva toda la vida aquí", apunta, enfadado, un vecino de la zona.

Aunque es el primer robo que sufre la capilla, no es la primera vez que se cuelan en ella. Este incidente provocó la instalación de la cámara de seguridad. "Orinaron dentro de la iglesia, tiraron objetos por el suelo, pero por suerte ninguna imagen", explica Aurelio Rodriguez, presidente de la asociación de vecinos del barrio.

La talla data del siglo XIX y aseguran que está valorada en unos 4.000 euros, aunque para ellos el valor sentimental es incalculable y su desaparición ha dejado un gran vacío.