El detenido por la brutal violación a una joven a la salida de una discoteca en Igualada ha pasado este sábado a disposición judicial. El individuo de 21 años tenía antecedentes por malos tratos y una denuncia por abusar de su hermana menor.

Ahora los Mossos se centran en comprobar si el ADN del detenido coincide con los restos encontrados en el cuerpo de la víctima. El joven fue detenido - en la misma localidad barcelonesa donde el pasado 1 de noviembre tuvo lugar la terrible agresión sexual a una menor de 16 años- tras cinco meses de investigación.

El detenido habría estado la noche de los hechos en la misma discoteca que la menor. La víctima fue agredida tras salir del local. Acto seguido, fue abandonada semidesnuda e inconsciente en una zona de polígono. Allí fue encontrado por un camionero que llegó a creer que estaba muerta, ya que presentaba un fuerte traumatismo craneoencefálico. La joven ha perdido el 90% de la audición de un oído y sufre secuelas en la vista. Tuvo que permanecer más de un mes hospitalizada y someterse hasta a cinco intervenciones quirúrgicas. Además, de las secuelas psicológicas, algo que la madre de la víctima asegura que le va a durar para siempre.

Hasta ahora, el sospechoso vivía solo en un piso del centro de Igualada, a pocos metros de donde los vecinos del municipio celebraron concentraciones de repulsa por la salvaje agresión. No tenía muchos amigos en la ciudad y el encuentro con la víctima habría sido fortuito. El detenido permanece hermético y apenas ha querido hablar con su abogado, salvo para decirle que no se comunique con la prensa. Tampoco ha declarado ante los Mossos d'Esquadra, Según fuentes cercanas al caso.