Las imágenes de una profesora que vapulea a menores, les ata las manos a la espalda y les hace tragar su vómito en una guardería ha forzado al Gobierno israelí a endurecer las medidas de videovigilancia en los centros.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha explicado que desde septiembre hay dos leyes "que permiten una supervisión necesaria y deseable con cámaras dentro de las guarderías". La maestra de 25 años fue detenida hace dos semanas, después de que la Policía tuviera acceso a las grabaciones en las que aparece golpeando a los menores con toallas y atándoles a las sillas.

La Fiscalía Central del Distrito de Lod la ha acusado de abuso de menores y personas indefensas. La profesora negó en el interrogatorio los hechos hasta que le fueron mostrados los vídeos y alegó que tuvo "un mal día" y que "actuó como Satán".

Ahora, los vídeos se han difundido en redes motivando un alto rechazo y protestas, además del incendio supuestamente intencionado de su casa familiar este sábado.

Netanyahu condenó el incendio provocado en la casa de la acusada y dijo que no aceptarán la "violencia" como reacción. La familia responsabilizó a los medios de incitar el ataque incendiario y la representante legal de la educadora consideró que se había traspasado una línea roja porque "el juicio debe llevarse a cabo en los tribunales".