La Policía italiana ha detenido a una enfermera de 43 años después de suministrar morfina a un bebé para que estuviese tranquilo. Esto le provocó una parada respiratoria y estuvo a punto de morir. El suceso fue el pasado 20 de marzo cuando ingresaron al recién nacido en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital civil de Verona donde, tras un análisis, encontraron morfina en la sangre.

Según recoge el diario italiano La Repubblica, el bebé se encontraba en un perfecto estado cuando la enfermera le suministró la sustancia. Tal y como asegura el diario, la mujer había confesado a algunos compañeros de trabajo que suministraba morfina vía oral o nasal para mantener tranquilos a los bebés porque a su juicio "no era peligroso". La enfermera ha sido arrestada y ha pasado a prisión hasta que declare ante el juez.