Una enfermera británica ha sido detenida por el presunto asesinato de ocho bebés y el intento de homicidio de otros 10, cometidos entre 2015 y 2016 en la unidad de neonatos del Hospital Countess of Chester, al noroeste de Inglaterra.

Según ha informado la Policía de Cheshire en un comunicado emitido este miércoles, la acusada, Lucy Letby, de 30 años, fue arrestada este mismo martes, tras recibir autorización de la Fiscalía de la Corona para presentar cargos.

No obstante, ya era sospechosa por estos crímenes desde 2018, cuando fue detenida por primera vez. El caso ha conmocionado a Reino Unido, sobre todo desde que ese año las sospechas de las muertes de recién nacidos comenzaran a dirigirse sobre la sanitaria.

Los cargos contra Letby, vecina de Hereford -localidad cercana a Chester-, datan del periodo comprendido entre junio de 2015 y el mismo mes de 2016, cuando se produjeron varios fallecimientos de recién nacidos por causas inexplicables en el citado centro.

Letby había hecho prácticas en el hospital durante tres años, antes de terminar sus estudios y especializarse como enfermera pediátrica. Desde entonces, trabajó en la unidad neonatal, que atiende a bebés que precisan de distintos niveles de cuidados.

Cada año, la unidad atiende a unos 400 bebés, pero desde finales de julio de 2016 dejó de admitir a aquellos nacidos antes de las 32 semanas de gestación, momento a partir del cual no se registraron más muertes.

Un informe del Real Colegio Médico de Pediatras y Salud Infantil concluyó en 2017 que no existía "ninguna causa" que explicase el aumento de muertes en esa unidad, registradas a partir de 2014. Ese año, murieron tres recién nacidos, mientras que en 2015 fallecieron otros ocho y en 2016 seis.

Los padres de todos los niños implicados están recibiendo información puntual de las autoridades, así como apoyo psicológico, de acuerdo con la Policía.