A pesar del aumento de contagios del cornavirus en España, inmersa ya en la segunda ola de la pandemia, todavía hay quien hace caso omiso de las recomendaciones que desde hace meses vienen dando los expertos y, saltándose la ley, se reúnen en grupos grandes para celebrar fiestas con amigos o familiares.

Es el caso de la celebración de un bautizo que ha tenido que ser desalojado por la Policía en Granada. En la fiesta participaban 270 personas reunidas en un cortijo sin mascarillas ni distancia de seguridad.

La fiesta ilegal contaba con escenario con músicos y animación para los más pequeños. Los agentes comprobaron que el dueño del cortijo, a quien los anfitriones habían pagado un alquiler, no tenía licencia para celebrar ese tipo de eventos. Además, llegó conduciendo su vehículo, pero lo hacía sin disponer de carné de conducir, por lo que también será multado.

Desafortunadamente este no es el único incidente irresponsable que se ha vivido en España durante el fin de semana. Las redes sociales se están llenado de imágenes de grupos que salen a la calle para beber.

Ha ocurrido en ciudades como Granada o Madrid, donde las calles han permanecido repletas de personas durante las noches del fin de semana.

En Sevilla, donde también se han registrado actitudes irresponsables, hay un bar que es motivo de conflicto con los vecinos. Cada noche los jóvenes que beben en la calle con bebidas compradas en un bar que se encuentra situado cerca de una residencia de ancianos.

Los vecinos llevan todas las noches sin pegar ojo y han empezado a hacer caceroladas para denunciar las aglomeraciones que se producen en la zona e intentar disuadir a los jóvenes.

Una de las vecinas afectadas es Silvia de Carrión, que ha explicado en el programa de Liarla Pardo que además el local venía tiempo incumpliendo con la hora establecida para el cierre.

"Hace de la calle una extensión de su bar. Incluso se venden lotes que beben en la vía pública incumpliendo todas la normas", ha asegurado.