El denunciante de la supuesta agresión homófoba que habría tenido lugar el pasado fin de semana en el madrileño barrio de Malasaña ha confesado que las heridas que tiene fueron consentidas, según avanza el jefe de Investigación de laSexta, Manuel Marlasca.

Aunque el joven inicialmente había denunciado que un grupo de ocho encapuchados le había asaltado en su portal en plena tarde del domingo, que le habían insultado, le habían hecho cortes en los labios y le habían grabado con un arma blanca la palabra 'maricón' y una cruz invertida en una nalga, ahora ha admitido ante la Policía que no hubo tal ataque ni encapuchados.

En las primeras horas tras la denuncia, los agentes habían tratado de corroborar su testimonio con el visionado de las cámaras de seguridad cercanas y la búsqueda de testigos, pero algo no cuadraba, puesto que no había imágenes de los supuestos encapuchados ni nadie que les hubiera visto.

Este miércoles se ha llamado de nuevo a la presunta víctima a tomar declaración y, tras un larguísimo interrogatorio, finalmente ha confesado que las lesiones fueron consentidas y que se las infligieron dos personas en el interior de una vivienda.

Fuentes del Ministerio del Interior han confirmado que, en la tarde de este miércoles, el joven ha decidido rectificar su declaración inicial y ha declarado que las lesiones inicialmente denunciadas fueron consentidas. Declaración que -apuntan las mismas fuentes- se produce sin perjuicio del desarrollo de las investigaciones y del procedimiento judicial.

¿Puede tener consecuencias legales?

Lo ocurrido, según apunta el jefe de Tribunales de laSexta, Alfonso Pérez Medina, podría ser, en su caso, constitutivo de un delito de simulación de delito. No habría, en cambio, denuncia falsa, puesto el joven no identificó a un autor de esos falsos hechos.

El artículo 457 del Código Penal recoge que la simulación de delito se produce cuando una persona "simulare ser responsable o víctima de una infracción penal" o "denunciare una inexistente" y prevé multas de seis a 12 meses, si bien la denuncia tiene que haber provocado "actuaciones procesales".

Atendiendo a la jurisprudencia del Tribunal Supremo, la clave está en si ya se ha judicializado el caso, puesto que la jurisprudencia da un plazo de 72 horas para que el denunciante se pueda retractar en sede policial. Tras la última reforma legal, la jurisprudencia del Alto Tribunal apunta que, si el atestado de un delito de simulación no se ha judicializado y no ha motivado la apertura de una causa penal, no hay delito, ni siquiera en grado de tentativa.

En España, según la memoria anual de la Fiscalía, en 2020 se incoaron un total de 4.834 delitos de simulación de delito, que solo representan el 7% de los procedimientos por delitos contra la Administración de Justicia.

En todo caso, esta denuncia ficticia se produce en medio de una oleada de violencia real contra la comunidad LGTBI, que en los últimos meses ha sufrido numerosos y brutales ataques. Algunos de los más recientes se han producido en Velada (Toledo) -donde dos presuntos responsables ya han sido identificados por golpear a un joven-, Melilla o Valencia, donde un joven trans fue agredido por llamar "guapes" a un grupo de jóvenes.

Pardo: "Perjudica a quienes denuncian agresiones reales"

Al conocer en Más Vale Tarde que el joven había denunciado un ataque que no fue tal, Cristina Pardo ha afirmado "que este tipo de comportamientos lo que hace es perjudicar a quienes denuncian agresiones homófobas reales". "El primer indignado y perjudicado será el colectivo LGTBI", ha aseverado la presentadora, cuya reflexión puedes ver en este vídeo: