Un incendio declarado el martes por la tarde en la localidad de El Berrueco, en Madrid evoluciona favorablemente tras obligar al desalojo preventivo de varias viviendas de dicha zona, ubicada en el norte de Madrid.

El incendio ya está perimetrado y estabilizado, pero todavía no está controlado. Lo que sí han conseguido es que el incendio no avance, lo que significa que ya no hay riesgo a la población, y los vecinos han podido regresar a sus casas a primera hora del miércoles.

La situación es más estable, a la espera de que se sumen medios aéreos a las tareas de extinción para llegar a los puntos más inaccesibles. Asimismo, ha sido reabierta la carretera M131 tras permanecer cortada al tráfico durante la noche por el fuego, mientras que la M127 continúa cortada.

 

Los efectivos que trabajaban anoche en el incendio, entre ellos tres helicópteros y numerosos guardias forestales y agentes de la Guardia Civil, indicaron que las condiciones meteorológicas adversas y el fuerte viento dificultarían las labores de extinción.

"Ha sido por una tormenta seca, tormentas que tiran rayos, pero no lluvia. Ahora hay menos tormentas de verano y está todo muy reseco", ha explicado a laSexta Pedro Luis Higuero, agente forestal. Según ha detallado, una sola tormenta podría provocar hasta siete incendios distintos.

Los medios aéreos tuvieron que abandonar la zona afectada sobre las 21:30 horas, dada la dificultad para volar en la oscuridad y por la columna de humo.

El incendio afecta a una zona de monte bajo, con algún pinar aislado, y se extendió hasta una zona próximas a viviendas, lo que obligó a desalojar varias casas diseminadas en la zona de manera preventiva.

Aunque en principio ninguna vivienda habría sufrido daños ocasionados de forma directa por el fuego, habrá que esperar a la completa extinción de las llamas para las primeras valoraciones. No obstante, ha habido momentos críticos, pues medios terrestres han estado cerca de verse rodeados por las llamas para evitar que ardiera una de las casas.

"Una dotación de bomberos se ha metido en el flanco derecho, en la carretera entre El Berrueco y La Cabrera, con llamas de cinco o seis metros. Una zona arriesgada para defender un chalet y han conseguido que las llamas no crucen la carretera", ha relatado Higuero.

El fuego, cerca de una urbanización

Higuero explicó que el hecho de que esté habiendo menos tormentas de verano, en su opinión por el cambio climático, está provocando que todo esté más seco de lo normal y tormentas de este tipo pueden causar más incendios.

En este caso, el fuego se declaró después de que se hubiera sofocado otro en Guadalix. Las llamas llegaron a estar cerca de los chalets de una urbanización de El Berrueco, pero "la valentía" de varios bomberos que se metieron "en una zona peligrosa" evitó que el fuego rodeara varios chalets y que cruzara la carretera.