En España sólo se recomienda vacunar; sólo se impone la vacuna en caso de que exista riesgo para la salud pública. Aun así, en 12 países de la Unión Europea es obligatoria para enfermedades como la difteria. Para algunos expertos "la obligatoriedad" de la vacuna pondría en entredicho algunos derechos fundamentales. "Estamos entre el derecho a la protección de la salud pública y la libertad", afirma Enrique Arnaldo, catedrático de derecho constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid.

La normativa vigente,la ley General de la Sanidad, solo vulnera el derecho de cada uno a decidir sobre su propio cuerpo en caso de riesgo para la salud pública o situaciones graves.

Los colectivos que abogan por la libertad de vacunación se quejan de que el gobierno prescribe la vacuna sin informar a cada paciente ni hacer ningún seguimiento. Defienden una consulta más exhaustiva al historial clínico para evitar consecuencias a posteriori. Francisco Almodóvar, abogado de la Asociación de Afectados por las Vacunas afirma que "los médicos tienen que saber si sus pacientes se vacunan o no, y deben revisar la historia clínica de cada paciente".