El Día de San Valentín, Día de los enamorados o Día del amor y la amistad cada vez tiene más repercusión en el mundo. El 14 de febrero se ha consagrado como la fecha perfecta para celebrar el amor y alardear a los cuatro vientos lo que sientes por un ser querido, pero ¿cuál es el origen de esta fiesta?, ¿qué fue lo que hizo que se pusiese de moda?, ¿cuándo llegó a España?

Aunque lo más normal sería pensar que esta tradición viene de algún romance idílico que terminó dando pie a esta celebración, la realidad es que no tiene nada que ver con historietas de personajes famosos o con estrategias comerciales, que a día de hoy sí que están presentes.

Lo cierto es que esta fiesta coincide con la consagración a San Valentín, un mártir identificado con el amor que realizaba casamientos en secreto durante la época del Imperio Romano. En aquella época (siglo III), el emperador Claudio II ordenó la prohibición del matrimonio porque a su juicio los solteros sin hijos eran mejores soldados, según explican en la web de National Geographic. No obstante, San Valentín consideró esta decisión injusta, la desafió y finalmente fue condenado a muerte y decapitado el 14 de febrero del año 269.

Por otro lado, aunque esta celebración se retiró del calendario litúrgico a partir de 1969, siguió desarrollándose en su vertiente pagana. El poeta británico Goeffry Chaucer fue uno de los primeros autores que hizo referencia al Día de San Valentín y gracias a él desde el siglo XIV la fiesta fue identificada como una celebración del amor en pareja. Además, poco a poco se fue expandiendo y adquiriendo relevancia en el resto de Europa, según describen en National Geographic.

¿Cómo se celebra actualmente San Valentín?

Lo cierto es que las empresas no tardaron en ver la rentabilidad a la fecha y hoy en día se fomenta el gasto en todas sus formas. De hecho, tanto las tiendas como los centros comerciales son testigos de ello. Con el objetivo de obsequiar a la pareja con regalos románticos o incluso preparar viajes a ciudades tan emblemáticas como Roma o París, cada vez son más quienes no dejan pasar este día sin tener al menos un detalle con alguien querido.

Como en la mayoría de los casos, la fiesta fue impulsada por compañías de diferentes ámbitos para aumentar las ventas, lo que hace que surjan pensamientos contrarios a esta celebración que defienden la idea de que el consumo no sirve para demostrar el amor o que el amor no es un negocio.

En concreto, a España llegó este día a través de Galerías Preciado, una empresa que exportó y popularizó la fiesta a mediados del siglo XX. La compañía llevó una campaña publicitaria en 1948 bajo el lema 'la elegancia social del regalo' que publicó en el diario ABC y terminó calando en la sociedad a lo largo de los años.

Fiestas parecidas en otros países

Aunque se ha generalizado casi de forma global que el Día de los Enamorados es el 14 de febrero y muchos lugares del mundo lo celebran ese día, lo cierto es que también existen otras fiestas que mantienen la misma temática pero en fechas distintas.

Por ejemplo, en Brasil saltan al 12 de junio para celebrar San Antonio, patrono del matrimonio y del emparejamiento, regalando tarjetas e intercambiando regalos con sus enamorados. Por otro lado, en Bolivia se festeja el 21 de septiembre, fecha que también coincide con el Día del Estudiante y la entrada de la primavera.

En la República Checa se celebra el primer día de mayo y las parejas suelen cumplir con la tradición y se besan bajo un cerezo en flor para garantizar la felicidad y la salud en la relación. Además, en Praga también es costumbre que los nativos se reúnan delante del poeta romántico Karel Hynek en el monte Petrín, según explican en el canal de historia History.

En Rumanía tiene lugar el 24 de febrero y en vez de San Valentín lo que festejan es Dragobete, una criatura mitológica parecida a Cupido. Cuenta la leyenda que todos los que participan en esta fiesta cantando y jugando a juegos estarán protegidos de enfermedades el resto del año, según History.

En Japón la fiesta del 14 de febrero se popularizó a partir del año 1958. Un aspecto curioso es que las mujeres son las que regalan chocolates a los hombres que hay en su vida. Además, a veces también añaden complementos como flores.

Otra cosa importante: en Japón no todos los tipos de chocolates que regalan son iguales, depende de la persona a la que vaya dirigido: los amigos reciben el 'tomo-choko'; los compañeros de trabajo, el 'giri-choko'; y el hombre a quien desea recibe el llamado 'honmei-choko'. Asimismo, un mes después, es decir, el 14 de marzo les toca a los hombres regalar bombones y es conocido como el ‘Día Blanco’. Por regla general, el regalo debe ser más caro que los chocolates que ellas les entregaron en San Valentín, según cuentan en History.