La situación se ha estabilizado en las fronteras que separan Ceuta de Marruecos. La caída de la noche y la presencia policial ayudó este lunes a que se limite la presión en estos puntos calientes, donde a última hora se registró únicamente la entrada de apenas grupos pequeños de personas.

No obstante, el Gobierno español ha decidido movilizar al Ejército, concretamente a las unidades de La Legión y Regulares, para reforzar a las fuerzas de seguridad en el control de la ciudad. Los soldados se van a encargar, de la mano de la Policía Local, la Nacional y la Guardia Civil, de "agrupar a los inmigrantes desperdigados" y de prestar todo el "apoyo logístico" que ha reclamado la Delegación del Gobierno.

En la jornada de ayer, una persona ha fallecido y 5.000 migrantes han llegado a nado a Ceuta, según confirmó la Delegación de Gobierno a laSexta, se estima que centenares de ellos son menores y el número no deja de crecer (se cree que podrían ser unos 1.500). A todos ellos se les vio trepando por las rocas y a la carrera en la arena, pero también en avalancha por el mar o subidos en barcas hinchables, así llegaron los migrantes que, en su mayoría, son muy jóvenes y algunos niños. Según la Delegación, los indicios apuntan a que la víctima es un menor.

Cruz Roja asegura que se encuentra trabajando con "todos los recursos humanos y materiales" en el operativo activado con el motivo de la llegada de estas personas migrantes. Según la Delegación de Gobierno es la mayor oleada que recuerdan y lo califican de crisis.

La situación ha sido complicada desde la madrugada, cuando cerca de las cuatro de la mañana llegaban los primeros. Lo han hecho a nado, en plena noche y aunque algunos cuentan con neoprenos, la mayoría solo llevan ropa convencional o un bañador. Además, en dos barcas hinchables han llegado dos familias con niños muy pequeños. Como medio de ayuda como mucho portaban tan solo un flotador de playa.

Los migrantes han bordeado los espigones marítimos fronterizos de Benzú y el Tarajal que separan Marruecos y Ceuta ante la pasividad de los agentes marroquíes. Y ya con la luz del día, los vecinos de la zona han captado cómo la llegada de migrantes ha sido constante.

También han tenido que intervenir las patrullas costeras de la Guardia Civil para rescatar a aquellos menores que debido a su corta edad han llegado a la orilla prácticamente sin fuerzas y al borde del ahogamiento. La mayoría han sido trasladados a una nave donde ya se les está realizando test rápidos y allí será donde previsiblemente pasarán una cuarentena.

Preguntada sobre si esta llegada masiva es una forma de presión sobre España por parte de Marruecos, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya, ha sido tajante: "No nos consta". Y ha añadido que no concibe "que se pueda poner voluntariamente en peligro la vida de jóvenes y de menores en respuesta a una acción humanitaria". Por su parte, Juan Jesús Vivas, presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, ha pedido al Gobierno que actúe con todos los medios que tenga a su alcance, incluyendo el Ejército.

Todo con el objetivo de solucionar lo que está ocurriendo en un día que "pasará a la historia" de la ciudad. Entre sus peticiones está el restablecer el orden en la ciudad, frenar la avalancha y devolver a las personas que han entrado de manera irregular a su país. "Esto no es un asunto de migración, esto tiene mucha más trascendencia", opina Vivas.