Crece la preocupación por el aumento de casos de coronavirus en España y a nivel internacional a solo unas semanas de que se dé comienzo a la campaña navideña. Una época plagada de reuniones sociales, comidas y cenas familiares y aglomeraciones en espacios abiertos y cerrados que podría disparar la incidencia de COVID-19.

Ante esta situación, los distintos gobiernos municipales y autonómicos comienzan a elaborar sus planes de seguridad para las próximas semanas. Es el caso de la Comunidad de Madrid, que ya ha dado varias pinceladas sobre su propuesta para frenar los contagios.

En declaraciones a 'Espejo Público', Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que está estudiando "realizar cribados masivos para evitar los contagios en las reuniones familiares", así como "pedir ayuda a las empresas para testeen a todo su personal antes de las comidas y cenas típicas de Navidad".

Preguntada por la posibilidad de implementar el pasaporte COVID, la presidenta madrileña considera que "hay que estudiarlo bien". A su juicio, "no se trata de que el camarero se convierta en una autoridad sanitaria", sino que "la gente esté vacunada o estada". Algunos de sus homólogos ya han anunciado la obligatoriedad de este documento para acceder a los lugares que reúnan a grandes cantidades de personas.

Sí ha insistido en la importancia de la vacunación para hacer frente al coronavirus. En este sentido, ha explicado que en Madrid "el 80% de los que se están contagiando no están vacunados y, dentro de esos, el 80% que no ha recibido la vacuna enferma mucho o acaba falleciendo". "Es decir, la vacunación es siempre la solución", ha sentenciado.

Asimismo, ha indicado que la Consejería de Sanidad "está estudiando los beneficios de vacunar a los niños a partir de los cinco años", pero es una decisión sobre la que no tienen competencias. Y es que, tendrán que ser "el Ministerio de Sanidad y la Agencia Europea del Medicamento" los que tomen una decisión al respecto.