La Audiencia de Tarragona ha condenado a un mantero a cuatro meses y medio de prisión por lesionar a un agente de la Policía Local de Cambrils (Tarragona) y a indemnizarle con cerca de 3.500 euros.

La Audiencia condena al vendedor ambulante por un delito de atentado a la autoridad y otro de lesiones, aunque también aplica el atenuante de dilaciones indebidas porque los hechos juzgados se remontan a la primavera de 2011, según fuentes judiciales.

Los hechos se produjeron en el paseo marítimo de Cambrils (una zona muy frecuentada por vendedores ilegales), donde el procesado vendía productos sobre una manta junto a otros compatriotas senegaleses.

Dos agentes de paisano se identificaron como policías locales y uno de ellos pisó la manta del vendedor para impedir que huyera con la mercancía. El mantero alertó al resto de vendedores para que acudieran a su ayuda, a la vez que propinó varias patadas al agente que le pisaba la manta.

Los policías tuvieron que pedir refuerzos y cuando llegaron los vendedores salieron huyendo, aunque pudieron detener al que había agredido al agente, que estuvo dos meses de baja por un esguince. La Audiencia ha confirmado en segunda instancia la sentencia impuesta por el Juzgado Penal número 2 de Reus y que fue recurrida.