El interior de España se enfrenta desde este miércoles a un cambio totalmente brusco de la situación meteorológica. En palabras de Adrián Cordero, meteorólogo de laSexta, se acerca "un deshielo desconocido": en apenas 24 horas, toda la nieve acumulada en las calles podría desaparecer por completo.

Este hecho encuentra su explicación en dos factores. Por un lado, la llegada de un temporal de lluvias que se espera deje en zonas como Madrid o Teruel entre 10 y 20 litros de agua por metro cuadrado. Y, por otro lado, el radical ascenso de las temperaturas: en algunos puntos las mínimas ascenderían hasta en 13º C.

La mezcla de estas dos situaciones, acompañada de la llegada de fuertes vientos, ha hecho que múltiples ciudades se vean en una batalla contrarreloj para preservar sus servicios públicos.

"La precipitación de Filomena fue sin lugar a dudas muy superior que la que esperamos esta semana. Se estima que cayeron unos 50 litros por metro cuadrado en forma de nieve. ", explica Adrián Cordero, Meteorólogo de laSexta.

Por un lado, está la subida de las temperaturas, y especialmente de las mínimas, "un factor clave que ha hecho que la nieve se haya mantenido helada prácticamente intacta durante tantos días". En ese sentido, explica Cordero, "el cambio va a ser brutal", con subidas de hasta 15 grados en algunos puntos.

El cambio va a ser brutal, con subidas de las temperaturas mínimas de hasta 15 grados en algunos puntos

Adrián Cordero

También contribuye a ese deshielo el fuerte viento, la humedad -frente al ambiente seco de estos días"- y por supuesto la lluvia, "que no necesariamente tiene que ser mucha para saturar de agua la masa helada".

Madrid se limpia para evitar inundaciones

Problema, que a día de hay aún se acumulan grandes cantidades de nieve congelada en las calles, kilos de basura -que todavía no se han retirado por los problemas de movilidad-, y ramas de árboles que cayeron durante el anterior temporal, entre otros residuos.

Si no se retira antes de que llueva, el agua podría arrastrarlo todo hacia el sistema de alcantarillado. Las consecuencias podrían ser muy negativas para las infraestructuras madrileñas, provocando inundaciones en carreteras, estaciones de Metro, bajos de edificios, garajes, instalaciones deportivas y garajes.

El Consistorio ha desplegado un equipo de 320 personas y 20 máquinas que llevan desde el lunes retirando obstáculos, según el delegado de Medio Ambiente. Y se ha establecido un mapa de riesgo que recoge "404 puntos críticos en Madrid, donde siempre hay embalsamientos". Estos puntos "sensibles" están en todos los distritos, aunque "donde más hay es en Chamartín y Moncloa".

Este equipo ya está trabajando para limpiar todos los sumideros y retirar "las ramas de árbol, los carteles y todos los obstáculos" que cayeron durante la borrasca Filomena. A partir de este miércoles, el Gobierno municipal despliega también el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) "con bombas de achiques de agua".

El Ayuntamiento despliega hoy el Servicio de Limpieza Urgente (SELUR) con bombas de achiques de agua

La Comunidad de Madrid ha destinado 40 brigadas del Canal de Isabel II para colaborar con 56 municipios en la revisión de puntos críticos de sus redes de alcantarillado y el estado de los imbornales. Si bien, la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, ha recordado que la limpieza de la vía pública es competencia municipal, subrayando que "la obligación de la empresa pública es la de realizar de forma ordinaria tareas de limpieza e inspecciones periódicas de la red municipal conforme a una programación previa".

Y hay otra circunstancia que hay que tener en cuenta en las precipitaciones: se trata de la 'lluvia engelante'; es decir, un tipo de lluvia parcialmente congelada que, cuando toca las superficies frías, se convierte rápidamente en hielo.