El choco en Redondela (Pontevedra) es tan famoso que hasta nombra a sus vecinos, conocidos coloquialmente como "choqueiros". Estos presumen del choco que se cría en la ría, lo miman y se nota.

"A principios de año vamos a cortar los pinos y se echan alrededor de la isla de San Simón, donde tenemos un vivero y van ahí a desovar", explica un pescador gallego. Después, del mar, fresco y con su tinta, directo a la lonja.

Algunos vecinos tienen varios reservados para la fiesta. Los lavan y los congelan "para cuando haga falta" o directamente para empanada de choco. Esta elaboración es la que más se come en la localidad, una empanada con su propia tinta que le da un color y un sabor especial.

"Lleva mucha cebolla, pimiento rojo, pimiento verde... Lleva un 'truquito', que a veces algunos hosteleros le echan un 'pelín' de chocolate", detalla una mujer que nos descubre la receta tradicional de esta la empanada.

Además de esta elaboración, en la 35ª edición de la 'Fiesta del Choco' de Redondela, que llevaban dos años sin poder celebrarla por culpa de la pandemia, se dan a conocer otras preparaciones de la zona y algunas nuevas. Hasta 12 restaurantes presentan sus propuestas para demostrar que el choco no solo se come en empanada.

Crocanti de choco - choco hecho a baja temperatura y después empanado con pan-, o canelones de choco son dos de las recetas del restaurante Meraki. Y aunque para muchos pueda parecer un calamar, en Redondela saben diferenciarlos y sobre todo cocinarlos.