El Reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres (ROTT), impulsado el pasado febrero por el Ministerio de Fomento, obliga a profesionales transportistas a obtener un nivel de estudios superiores como el de Bachillerato, Técnico Superior o cualquier equivalente para acceder a un certificado de competencia profesional.

El requisito elimina la posibilidad de numerosos trabajadores de formar parte del sector en un momento en el que se demandan más de 15.000 conductores y en el que entre el número de parados 1,7 millones de personas carecen de dicha titulación.

Así, las protestas de los transportistas no han tardado en llegar: la Asociación Empresarial Transporte por Carretera ha manifestado su descontento con la medida, ya que, al igual que otros profesionales del sector, consideran que esta es una de las causas por las que no se satisface la demanda de trabajadores: "Tienen que modificar toda su estructura. Autónomos que tenían un capacitado tienen que buscarse ahora a alguien titulado", ha expresado la presidenta, Sonia García.

Además, desde el sector aseguran que el Reglamento aplicado por el Ministerio de Fomento excede el Reglamento Europeo y que atenta contra el principio de igualdad.