En Camariñas, Galicia, llevan varios días rescatando de las playas botellas de aceite. La marea las ha arrastrado hasta allí y nadie sabe de dónde vienen.

Aunque se desconoce su procedencia y carecen de etiquetas identificadoras, los vecinos no creen que sean para tirar a la basura y muchos las están utilizando para su propio consumo.

El tapón está perfectamente precintado y la botella sí tiene la fecha de caducidad, para mayo del 2020. Los que lo han probado cuentan que "está en perfectas condiciones" y que no les ha pasado nada.

Se organizan para limpiar el mar

Lo que preocupa ahora a los vecinos de la zona no son las botellas de aceite, puesto que la mayoría ya están en sus casas, sino unos extraños tapones de plástico que están esparcidos por la mayoría de las playas de Laxe y Camariñas.

Por ello, los ecologistas han organizado una recogida para el próximo sábado 23 de marzo para que no lleguen al estómago de los peces.