La casuística criminal apunta a que el presunto asesino del pequeño Leo en un hotel de Barcelona se quitó la vida tras el crimen, si bien las autoridades no descartan ninguna hipótesis. Así lo explica Manuel Marlasca en este vídeo, en el que ha hablado de las claves de este nuevo caso de violencia vicaria.

El jefe de Investigación de laSexta ha apuntado, además, que los investigadores consideran que no fue un crimen planificado, sino que la idea comenzó cuando le recogió de la casa de su exmujer. La prueba, apunta, es que huyó "con lo puesto, solo con el móvil, que apagó poco después".

En las imágenes que acompañan a estas líneas se aprecia que el hombre salió de la habitación, echó un ojo al pasillo y volvió a entrar a la estancia. Después las cámaras le captaron saltando por la ventana para correr por una especie de tejadillo.

Martín Ezequiel Álvarez recogió a su hijo del domicilio de su madre, de la que se acababa de separar, con la excusa de dar un paseo. Si bien, le llevó hasta el Hotel Concòrdia de la ciudad condal, donde antes de subir a la habitación estuvieron bañándose en la piscina. Una vez en la habitación, presuntamente le asfixió con una almohada y se marchó.

La madre del pequeño recibió varios mensajes con amenazas y reproches, entre ellos un texto en el que decía "en el hotel tienes lo que te mereces", según ha publicado 'La Vanguardia'. Estos mensajes pusieron en alerta a la mujer, que se presentó en el alojamiento turístico en busca de su hijo.

Una vez en el hotel, la exmujer del sospechoso rogó a los trabajadores de recepción que le dejaran acceder a la habitación. Ante la negativa de estos, explicó lo sucedido y alertaron a los Servicios de Emergencia, que accedieron con una llave maestra y encontraron el cadáver del menor debajo de la cama.

Tras lo ocurrido, las autoridades comenzaron a buscarlo en la ciudad condal en un amplio dispositivo por la ciudad condal y todas las estaciones de transporte, así como en el aeropuerto.