El turismo, la hostelería y, en general, el sector relacionado con el ocio es uno de los grandes afectados por la pandemia de coronavirus y sus restricciones.

Algunos parques temáticos, por ejemplo, han tenido que cerrar algunos de sus espacios y reducir el aforo en sus atracciones para mantener las condiciones de seguridad de sus visitantes.

Ante esta situación, la empresa japonesa 'Kowagarasetai' ha decidido poner en marcha una casa del terror a la que los asistentes acceden en coche para no tener contacto directo con los actores u otros visitantes.

Esta experiencia se lleva a cabo en el interior de un garaje y la entrada cuesta 8.000 yenes (66,50 euros). Los participantes pueden acceder con su vehículo propio o alquilar uno que proporciona la empresa por 1.000 yenes (8,30 euros), que es desinfectado después de cada pase.

Según ha explicado la empresa en redes sociales, los usuarios se podrán encontrar desde fantasmas hasta cadáveres que se aferran al parabrisas durante la experiencia.