Tres mujeres que trabajaban en la provincia de Girona han sido liberadas de la banda criminal que las retenía, cuyos seis integrantes han sido detenidos por la Policía Nacional.

Según fuentes policiales, una de las víctimas fue comprada por la organización en su país de origen por 3.000 euros cuando tenía 14 años.

 

La joven fue obligada a casarse con un miembro de la banda, que captaba mujeres para explotarlas en principio en el sector doméstico, aunque luego las obligaban a prostituirse y a robar a los clientes.

La investigación comenzó con la denuncia de una ciudadana búlgara captada en su país cuando era menor y que fue más tarde trasladada a España.

Los miembros de la organización, cuyos dos principales integrantes han ingresado en prisión, amenazaban y utilizaban incluso la violencia física para obligarlas a prostituirse.