Novedades en la búsqueda de los cuerpos de Anna y Tomás Gimeno en aguas de Tenerife. El buque oceanográfico Ángeles Alvariño se ha desplazado tres millas al sur y se ha alejado de la costa. Ahora mismo se encuentra a unas cinco millas, según puede avanzar el jefe de Investigación de laSexta Manuel Marlasca.

Así, los trabajos con el sonar se centran ahora en una zona muy próxima a la que ya estuvo en los primeros días de búsqueda, marcada por los últimos posicionamientos del teléfono de Tomás Gimeno.

Mientras, el delegado del Gobierno en Canarias ha anunciado que están haciendo gestiones para que el Ángeles Alvariño permanezca más tiempo en la isla, aunque ahora mismo el fin de los trabajos está fijado en las 20.00 de hoy, hora peninsular.

La autoridad judicial no ha establecido un tiempo límite para su permanencia. En su momento se dictaron dos autos, uno autorizando intervención en el caso y otro prorrogando su estancia. En el segundo auto se encomendaba al barco el rastreo de los puntos en los que la investigación determinaba que había estado el móvil de Gimeno. Es decir, la orden al barco era que cumpliera con ese rastreo. Esto se traduce en que si el barco informa de que lo ha cumplido puede abandonar la labor.

Según Manuel Marlasca, de momento la autoridad judicial no ha recibido informe escrito en ese sentido, pero de acuerdo con los informes verbales de la policía Judicial a la magistrada, entiende que así ha sido. Por lo tanto, es posible que el barco se vaya hoy por la tarde o mañana. No necesita una orden judicial para irse, solo haber cumplido con la encomienda.

Una búsqueda con complicaciones

Las labores de rastreo en la zona no son sencillas, ya que la orografía del fondo marino dificulta la búsqueda, con pendientes muy pronunciadas y grandes profundidades. Concretamente, el barco busca a dos millas de la costa y el robot está sumergido a 1.000 metros tratando de encontrar algún resto.

Aunque el Instituto Español de Oceanografía cuenta con tres buques más que podrían continuar con la búsqueda y que cuentan con ecosonda, no tienen un robot. El que rescató el cuerpo de Olivia del fondo del mar es el único en España capaz de recuperar objetos a esa profundidad.

A lo largo de este medio mes de rastreo y búsqueda de las pequeñas en el mar, el buque ha sufrido algunas complicaciones técnicas que le han llevado a permanecer varado varios días hasta su completa reparación. Ocurrió precisamente durante el pasado fin de semana, y se tuvo que esperar a que llegasen por vía aérea las piezas de repuesto necesarias para el buque.

La principal hipótesis

La principal hipótesis con la que trabajan los investigadores es que Gimeno sedó a sus hijas, las arrojó al mar y posteriormente se suicidó lanzándose él mismo al océano Atlántico, lastrado con el cinturón de buceo, el objeto que se pretende hallar.

La jueza cree además que el padre "mató a las niñas de forma premeditada para provocar un dolor inhumano a la madre", un tipo de violencia que recibe el nombre de vicaria. Las pequeñas fueron secuestradas por su progenitor el pasado 27 de abril.