La Comisión Europea (CE) está en contacto con los Estados miembros de la Unión Europea para explorar soluciones para los migrantes a bordo del Open Arms. Sin embargo, todavía no ha iniciado una coordinación ya que para ello es necesario que un país lo pida formalmente.

"No hemos recibido una petición formal de ningún Estado miembro en este momento para iniciar la coordinación, pero hemos contactado con los Estados miembros para explorar posibles opciones en caso de una potencial futura reubicación voluntaria de las personas en el navío", ha dicho la portavoz comunitaria Tove Ernst.

Así, todavía no hay una coordinación formal, pero aseguran que están "contactando para ver la voluntad de los Estados miembros de mostrar solidaridad". Hasta el momento, ningún Estado miembro se ha ofrecido a acoger a los más de 150 inmigrantes que permanecen en la embarcación tras ser rescatados hace 11 días en el Mediterráneo.

La Comisión Europea ha recordado que no tiene competencias para coordinar operaciones de rescate en el mar ni para indicar en qué puerto deben desembarcar a las personas rescatadas, y ha reiterado su llamada a los países para que encuentren una solución. "La solución depende de la voluntad de los Estados miembros de tomar parte en los esfuerzos de solidaridad", ha dicho el portavoz comunitario Christian Wigand.

Malta acepta desembarcar a los últimos 39 rescatados

El Ejecutivo comunitario ha celebrado que Malta haya accedido a desembarcar en su territorio a los 39 últimos rescatados en el mar y que este país haya llegado a un acuerdo con Italia para desembarcar a tres personas más por motivos médicos.

Sin embargo, el portavoz comunitario ha recordado que "tiene que encontrarse una solución para todos los migrantes a bordo". La decisión de autorizar el desembarco o reubicación de los inmigrantes en su territorio depende de cada Estado miembro y es voluntaria.

La Comisión, pese a sus contactos con los países, solo puede iniciar una coordinación de las actividades si uno de los Veintiocho lo solicita.