Escoltado por una patrullera de la Guardia Civil, el 'Open Arms' ha sido remolcado hasta el Dique del Oeste del puerto de la capital balear, mientras que los medios que les esperaban han seguido la operación de amarre a varios cientos de metros de distancia, desde el muelle de Peraires.

 

La otra embarcación, 'Astral', ha quedado amarrado en los muelles comerciales. Está previsto que un médico y una enfermera del servicio de Sanidad Exterior suban a bordo para atender a la mujer rescatada e inspeccionar la embarcación a efectos de salud pública.

Cuando los sanitarios den su autorización, accederán al barco una psicóloga de Cruz Roja y una intérprete, para atender a la superviviente, y agentes de Extranjería de la Policía Nacional para su identificación y documentación de cara a la autorización temporal de residencia.

Concluidos esos trámites una ambulancia llevará a la rescatada a un centro hospitalario donde permanecerá ingresada hasta su recuperación. Del levantamiento de los cadáveres, una mujer y un niño, se hará cargo la preceptiva comitiva judicial.

Open Arms informó de que Josefa, la mujer camerunesa náufraga, "se está recuperando poco a poco, aunque está aún débil".

La rescatada, de 40 años, sobrevivió más de un día aferrada a un trozo de madera de la barca en la que viajaba, sufrió hipotermia y tiene un fuerte choque emocional.