Al menos una decena de personas han muerto al naufragar el bote de goma en el que partieron desde las costas de Libia con la intención de llegar a las playas de Europa.

En la embarcación, que se hundió frente a la ciudad libia de Sabratha, al oeste de Trípoli, por causas todavía desconocidas, viajaban otras 17 personas que pudieron ser rescatadas y llevadas a tierra.

"Logramos salvar a 17 migrantes, entre ellos una mujer que fue trasladada a un hospital. Había unos diez cuerpos flotando en el agua. Todos subsaharianos", afirmó la fuente, sin ofrecer otro tipo de detalles.

Las playas que se extienden entre Trípoli y la frontera con Túnez se han convertido los últimos dos años en el principal bastión de las mafias que trafican con seres humanos, pese a la presencia de patrulleras europeas.

Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 113.000 migrantes lograron atravesar en 2018 el Mediterráneo y alcanzar las costas de Europa a través de las tres rutas principales de la migración irregular, que desembocan en Italia, España y Grecia.

 

Más de 2.250 murieron en el intento, en torno a 1.100 de ellos en la ruta central que parte de Libia y llega a Italia y Malta, la más mortífera del mundo.