Baleares no exigirá el uso de mascarillas en playas y piscinas siempre que se mantenga la distancia de seguridad de metro y medio. Así lo ha comunicado este miércoles la Consellería de Salut.

"Hemos hecho una interpretación de la normativa, y firmaremos una instrucción para que la conozcan las fuerzas de seguridad, que establecerá que en espacios naturales no es necesario mascarillas siempre y cuando se mantenga la distancia de metro y medio de personas de otro núcleo de convivencia", ha apuntado.

Por tanto, ha explicado que si se va solo o con el núcleo de convivencia, no será necesario la mascarilla. Si se acude con más personas -(máximo permitido son seis personas de dos núcleos- sí que será necesario llevarla. "Es la normativa que aplicamos hasta ahora y así seguirá de momento".

Su respuesta llega tras la publicación en el BOE esta semana del decreto que obliga al uso de la mascarilla en todos los espacios públicos aunque haya un metro y medio de distancia de seguridad.

Canarias mantiene excepciones en playas, piscinas y al aire libre

Por su parte, el Gobierno de Canarias ha indicado también este miércoles que seguirá aplicando la norma sobre el uso de la mascarilla como venía haciendo hasta ahora y "con las excepciones marcadas por la normativa canaria".

En este sentido, la Consejería de Sanidad del archipiélago ha precisado que se exceptúa su uso en los espacios de la naturaleza o al aire libre fuera de núcleos de población, siempre y cuando se pueda mantener la distancia interpersonal de al menos dos metros.

La normativa canaria también contempla excepciones durante el baño en playas y piscinas y, en este mismo ámbito, "mientras se permanezca en un espacio determinado, sin desplazarse", siempre que se pueda mantener la citada distancia de seguridad entre no convivientes.

 

A este respecto, el presidente canario, Ángel Víctor Torres, ha precisado que "el uso de mascarillas en playas y piscinas se aplicará acorde a la normativa autonómica, que obliga su uso si no hay distancia de separación", pese al endurecimiento de la norma estatal.