Ha sido el momento más tenso del encierro. El toro embiste a varios corredores, lanza a uno por los aires, y cuando intenta cornear a la chica estadounidense del suelo, su marido, el hombre de gafas, agarra al toro de los cuernos, otro le ayuda por el rabo y consiguen darle la vuelta. Ella se recupera ahora en el hospital de Pamplona.

El suelo estaba resbaladizo, una pareja de padre e hijo lo han sufrido al final de estafeta, han caído ellos y detrás el toro. Los corredores coinciden: ha sido un encierro caótico.

Aunque no lo parezca el toro avanza en sentido contrario. Los pastores intentan llamar su atención sin éxito. Todo por culpa de corredores que despistan al astado cruzándose en su camino. No había pastores para tanto toro solitario. Los corredores más expertos han tenido que ayudarles apartando a quienes trataban de llamar la atención.

Un encierro que deja también protagonistas por sus imprudencias. Hasta cuatro manos con móviles o minicámaras. Si les pilla la Policía, la grabación puede salirles a 3000 euros por multa.