Samantha Josephson, estudiante de 21 años, había salido por la noche con un grupo de amigos en Columbia, Estados Unidos. Cuando quiso regresar a su domicilio pidió un Uber y al ver aparecer a un coche negro la joven se subió a la parte trasera, sin saber que no era el Uber que esperaba, según informa la CNN.

Los amigos de Josephson se preocuparon cuando a la mañana siguiente se dieron cuenta de que no había llegado a su residencia. Tras interponer la denuncia, la policía del condado publicó las imágenes captadas por cámaras de seguridad en las que se veía a la joven por última vez. Pedían la colaboración ciudadana para encontrarla.

 

En las imágenes, además de a la chica hablando por teléfono, se veía el modelo del coche al que ella se habría subido la noche anterior. Finalmente, el cuerpo sin vida de la joven fue encontrado por dos cazadores en una zona de campo boscosa y de difícil acceso. El padre fue quien dio la triste noticia a través de sus redes sociales con un emotivo mensaje

.

Poco después, la policía de la zona logró identificar en la carretera a un coche del mismo modelo en el que se había subido Josephson y pidió al conductor, Nathaniel David Rowland, que saliese del vehículo. En ese momento, Rowlan comenzó a correr, pero los agentes lograron arrestarle.

En el vehículo del sospechoso se encontró gran cantidad de sangre que coincidía con la de la chica asesinada, el teléfono de esta y lejía, toallitas y limpiador de ventanas.

Cuando contaron con la debida orden de registro, la policía encontró también restos de sangre en la vivienda del sospechoso, que finalmente ha sido acusado de secuestro y asesinato.