El joven con discapacidad al que un grupo de personas torturaron en Manacor tatuándole penes en la cara se citó con los detenidos tras publicar un anuncio bajo el lema "cambio de look". Al joven también le cosieron los dedos de los pies, le pusieron pegamento en la boca y le raparon las cejas para luego tatuárselas. Su cuerpo quedó destrozado, como se aprecia en las fotografías del joven que puedes ver aquí.

Este hombre, de 30 años y con una discapacidad del 38%, publicó esos anuncios -a los que ha tenido acceso laSexta- en Facebook y Milanuncios. "Estamos buscando gente para un concurso de cambia mi look o destrózalo en el cual podréis ganar desde 500 a 3.000 euros. Vuestra meta sería que un chico no supere las pruebas que se le harán y los diferentes castigos", señalaba.

Tras citarse con los siete detenidos comenzaron las torturas: según sus testimonios, todo empezó con un juego de pruebas en el que la propia víctima iría pagando a los detenidos por ir realizándole cada una de las vejaciones.

Los arrestados dicen que no han grabado nada y en "manifestaciones espontáneas" han dicho que "todo se lo pedía él y que incluso les pedía otras cosas que se negaron a hacerle".

Se trata de una versión que coincide con la de la víctima, que en su declaración ante la Policía, a la que ha accedido 'Última Hora', aseguró que decidió poner en marcha un juego de rol sexual con tintes de sadomasoquismo suave y travestismo.

Él asegura que tras contactar con ellos a través de los anuncios, entablaron conversación a través de un grupo de Whatsapp y les hizo firmar un contrato bajado de internet donde se presentaba como productor y director de un concurso llamado 'Cambio de look'.

Ese documento señalaba que los participantes debían hacer pruebas de atrevimiento, sexuales y de sadomasoquismo suave a cambio de cantidades de entre 500 y 3.000 euros. Las torturas se dieron en una casa de una de las participantes en Manacor.

Además de las vejaciones ya mencionadas, también le tatuaron el conejito de Playboy, le pasearon desnudo en un coche y le vistieron de mujer para ir al supermercado.