Tras la aprobación del Ministerio del Interior para el traslado de 51 personas a la península desde el CETI de Melilla, Amnistía Internacional denuncia que no es suficiente, ya que el centro está ocupado por el doble de personas de lo que sería su capacidad máxima.

La ONG reúne nuevos testimonios y fotografías para revelar la situación de inseguridad en la que se encuentran las personas del centro. La organización investiga las condiciones inadecuadas a pesar del estado de emergencia sanitaria: sin la distancia de seguridad y sin la posesión de guantes, ni mascarillas.

"A veces tardamos hasta dos horas, esperando en el pasillo, para poder entrar en el comedor, que está llenísimo y donde es imposible mantener la distancia. Por no hablar de que hay gente que entra y sale del CETI, sin la protección adecuada", ha declarado una mujer cuya demanda de asilo ha sido denegada.

El director de Amnistía Internacional, Esteban Beltrán, denuncia que "zonas comunes, como puede ser un comedor por el que pasan más de 1.600 personas cada día, son un foco peligroso donde los riesgos de contraer esta enfermedad se multiplican. Las autoridades españolas no pueden olvidarse de que las personas migrantes y solicitantes de asilo tienen el mismo derecho que el resto de residentes en España a que se garantice su acceso a la salud".

Es por esto que la organización exige al Ministerio del Interior un plan para descongestionar aún más y de manera más urgente el CETI de Melilla. Reclaman una aceleración en los traslados a la península, especialmente de las personas más vulnerables, ya que según afirma Esteban Beltrán "han pasado más de cinco semanas desde que se decretó el estado de alarma y se impusieron medidas para evitar el contagio sin que se haya adoptado ninguna iniciativa de relevancia dentro del CETI que proteja la salud de los que están allí hacinados".

La iniciativa de Amnistía Internacional ya suma más de 2.700 firmas que se unen a la petición para que el ministro de Interior actúe.