A solo 24 horas de que llegue la nueva borrasca al centro peninsular, muchos barrios y municipios de la Comunidad de Madrid siguen plagados de nieve, restos de árboles y kilos de basura, entre otros residuos, que pueden complicar la situación en los próximos días.

Al igual que ocurrió con la borrasca Filomena y su nevada histórica, expertos y entidades especializadas llevan días advirtiendo de que si no se limpian las calles y la red de alcantarillado de los municipios, el deshielo puede provocar graves inundaciones, así como desbordamientos y desprendimientos.

Y es que las lluvias no van a ser muy intensas, pero sí provocarán un deshielo acelerado por la presencia de una gran cantidad de nieve en las vías públicas. Esto, sumado a una red de alcantarillado que ya está saturada por el hielo y los residuos arrastrados en la última borrasca, puede originar graves consecuencias.

Así, esta semana podríamos sufrir inundaciones en carreteras, túneles, bajos de edificios y garajes. Por ello, desde la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y el Canal de Isabel II instan a los ayuntamientos a limpiar todas las calles y el sistema de alcantarillado.

También hay que mostrar especial atención a cornisas, tejados, terrazas o azoteas. Las fuertes rachas de viento que se van a registrar con la llegada de la nueva borrasca pueden provocan el desprendimiento de la nieve y el hielo que ha quedado en las partes superiores de los edificios.

Esta semana contemplaremos un cambio de patrón meteorológico radical que traerá el deshielo, subida de temperaturas, fuertes vientos a muchas zonas y también temporal marítimo.

Ya este martes se esperan las primeras lluvias en la Península. Entran por el oeste, por Galicia, y aunque hoy no se espera que vayan más allá de la cordillera Cantábrica y de forma más débil afecte también al sistema central, el miércoles ya se espera que llueve en el resto peninsular, según la AEMET.