Frédéric Péchier, médico anestesista francés de 47 años, ha sido acusado de 17 envenenamientos a pacientes al manipular sus bolsas de anestesia para crear una emergencia que pudiera solucionar y, así, demostrar su talento.

Según la BBC, Péchier ha negado todas las acusaciones, y su abogado Jean-Yves Le Borgne ha declarado que "esta acusación no es más que una hipótesis" y que "hay que subrayar la presunción de inocencia".

En 2017 ya se abrió una causa contra el médico por siete envenenamientos, pero fue puesto en libertad y se le prohibió ejercer de nuevo la medicina. La policía lo ha investigado ahora por 66 casos en los que los pacientes que se enfrentaban a operaciones de bajo riesgo sufrieron paros cardíacos.

"Sea cual sea el resultado, mi carrera ha terminado", dijo el anestesista en una conferencia: "No se puede confiar en un médico que, en un momento dado, ha sido calificado de envenenador".

Aunque ha sido defendido fervientemente por su abogado, el detenido se enfrenta ahora a una pena de cadena perpetua.