Fuentes del Pevolca han confirmado a laSexta que el nuevo foco de emisión registrado este sábado en el volcán de La Palma se trata de una nueva boca eruptiva, que se suma así a las dos detectadas durante la noche de este viernes.

Está ubicada al noreste del cráter principal y los expertos trabajan en conocer su ubicación exacta, aunque aseguran que si se encuentra en el cráter principal no es preocupante, ya que la colada de lava que pueda emitir irá encauzada sobre la colada principal.

En la mañana de este sábado, el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) ha compartido las imágenes captadas por un dron a las 10:30 horas, en las que se puede observar cómo emite elementos líquidos, sólidos y también gaseosos.

 

Desde el Instituto Geográfico Nacional (IGN), la experta en sismografía Itahiza Domínguez ha asegurado que no hay signos que indiquen un agotamiento en el volcán. En declaraciones a EFE, Domínguez señala que es pronto para saber cuánto puede durar la erupción.

"Lo iremos viendo con el tiempo. Todavía es pronto para saber si la erupción va a durar unas pocas semanas o mucho más tiempo", explica. Y es que el volcán de La Palma mantiene su fuerza eruptiva casi dos semanas después de comenzar a expulsar lava.

El volcán ya ha escupido más de 80 millones de metros cúbicos de magma, casi el doble que en la erupción del Teneguía, en 1971. Por sus tres bocas eruptivas sigue fluyendo la lava sin parar. Sin embargo, los expertos recuerdan que el panorama podría cambiar en cualquier momento.

367 hectáreas afectadas

Sus dos coladas paralelas dejan tras de sí un panorama desolador. Según la última actualización, ya ha afectado a 367 hectáreas de terreno, diez más que este viernes. Hay más 28 kilómetros de carreteras totalmente inutilizadas, más de un millar de edificaciones alcanzadas y, de ellas, cerca de 900 están totalmente destruidas.

"La colada quemó varios invernaderos y, probablemente, también habrá fertilizantes de las instalaciones agrarias", señaló este viernes Miguel Ángel Morcuende, director del Pevolca. Precisamente, los propietarios de las instalaciones agrarias pasan por momentos de angustia. Y es que la lava ha alcanzado este sábado el sistema de canalización de aguas, poniendo en peligro el riego de casi 600 hectáreas de plataneras.

Además, la lava ya le ha ganado al mar 540 metros de largo y 35 de profundidad, formando una gran isla baja que ya alcanza las 27 hectáreas de extensión.