Marcado por la pandemia de coronavirus, para muchas personas, sin duda, el 2020 ha sido un año para olvidar. Sin embargo, también ha tenido sus cosas buenas. Hemos aprendido a valor más a nuestros seres queridos y hemos pasado más tiempo en casa, lo que hizo que acumulásemos más residuos, pero también que durante el confinamiento 2,5 millones de personas comenzasen a reciclar. Y esas nuevas, junto a las que ya le daban una segunda vida a sus residuos, consiguieron elevar la cifra de quienes reciclan a diario a 37 millones de españoles.

Un pequeño gesto, el reciclaje, que aumenta año tras año. En tan solo cinco años, el uso de los contenedores amarillo y azul ha subido un 32%.

'Reciclos', el primer sistema de reciclaje digital

Este año le hemos dado la bienvenida a RECICLOS, el primer Sistema de Devolución y Recompensa (SDR) de reciclaje de España que digitaliza el hábito de reciclar latas y botellas de plástico de bebidas. Porque si usamos el móvil para todo, ¿por qué no hacerlo también para reciclar?

En 2020 se ha implementado ya en ocho comunidades: La Rioja, Cataluña, Islas Baleares, Comunidad de Madrid, Aragón, Andalucía, Región de Murcia y en la Comunidad Valenciana, y este año estará presente en toda España.

Su funcionamiento es sencillo: haces una fotografía con el móvil a las latas y botellas de plástico que has consumido y las depositas en el contenedor amarillo o la máquina de reciclaje en la que vayas a desecharlas, ambas con tecnología QR habilitada. Después de escanear el código y tirar los residuos, recibirás la recompensa (puntos o RECICLOS), que puedes canjear por premios sostenibles.

Las mascarillas, al contenedor de resto

El dato es abrumador: 129.000 millones. Son las mascarillas desechables que se utilizan al mes en todo el mundo, según asociaciones ecologistas. Llegaron a nuestras vidas en 2020, pero tardarán en irse. Por eso, hay que evitar que terminen en la naturaleza, siendo un riesgo para la fauna y sin posibilidad de ser recicladas. Si no se recogen, podrían tardar hasta 400 años en descomponerse. Con estas cifras, no hace falta decir que es de vital importancia desecharlos en el contenedor de resto, verde o gris de tapa naranja, dependiendo del lugar. Además, es importante recordar que a las mascarillas hay que cortarle las gomas antes de echarlas al contenedor.