El próximo 4 de mayo, cuando la población madrileña acuda a votar para renovar la Asamblea de la Comunidad de Madrid, no habrán pasado ni dos años desde el 26M, la anterior cita electoral autonómica de 2019.

Un periodo que, en situaciones normales, no habría supuesto grandes cambios en la vida de la región. Sin embargo, la pandemia lo ha trastocado todo: la caída de la actividad económica, el aumento del paro… Analizamos con datos qué ha cambiado en Madrid en estos dos años.

La pandemia

La vida para toda España se trastocó un 13 de marzo de 2020, cuando Pedro Sánchez anunció la aprobación del primer estado de alarma que nos metería a todos en casa durante al menos dos meses. La transmisión del coronavirus procedente de Wuhan (China) se había extendido tanto en los días previos que la única manera de frenarlo era paralizar el país casi al completo.

En ese día, en Madrid se habían confirmado 1.990 casos y se convertía en la comunidad con más contagios y mayor incidencia acumulada. Desde entonces, se han contagiado en Madrid más de 620.000 personas (el 9,4% de la población), 100.897 han requerido hospitalización y 15.950 han fallecido por coronavirus (hasta este 22 de marzo).

Tres olas de contagio, un confinamiento duro y meses de restricciones a la movilidad después, sumada a la polémica por un Gobierno regional confrontado en la gestión de la crisis al Ejecutivo de Pedro Sánchez, la pandemia marcará sin duda los resultados de las elecciones.

El desplome de la actividad económica

La economía sigue encajando el duro golpe causado por las restricciones y la pandemia. En concreto, el sector de la hostelería, en especial el que tiene que ver con el turismo, ha afrontado la mayor caída de su actividad. Y eso que ya se nota la recuperación, pero los hoteles y alojamientos se encuentran a menos del 80% de actividad con respecto a los dos años anteriores, según los últimos datos que ofrece el Instituto Nacional de Estadística, correspondientes a diciembre de 2020.

En el mismo periodo, la restauración ha caído un 15%, la actividad de agencias de viajes y operadores turísticos un 11,4% y el taxi, un 9% con respecto a diciembre de 2018.

El turismo ha sido el mayor afectado de todos los sectores durante la pandemia, también en la Comunidad de Madrid. Si bien en un mes de enero normal la Comunidad podía recibir entre 500.000 y 600.000 turistas (datos de 2019 y 2020), en este de 2021 Madrid registró unos 45.559, una caída del 92% en un año y una cifra muy similar a la media española.

La gestión de las restricciones a la hostelería ha sido una de las banderas del Gobierno de Ayuso, que ha hecho de Madrid una de las Comunidades con las medidas más laxas en ese aspecto. Sin embargo, es también la única región que no ha dado ayudas a los hosteleros, y el único paquete que iba a aprobarse se desvaneció por culpa del adelanto electoral.

Todo este descenso en la actividad económica ha desembocado, cómo no, en la pérdida de empleo. La población madrileña afronta estas elecciones con 92.000 personas más sin trabajo que hace dos años, una subida del 26%. Además, todavía quedan 118.746 personas en situación de ERTE, sin un horizonte claro de qué final tendrá su situación laboral.

Lo que no sabemos si la clase política está atendiendo a estas cifras cuando se presenta una campaña polarizada con lemas como el de 'Comunismo o libertad' de la presidenta Ayuso o las acusaciones de Pablo Iglesias, candidato de Podemos, llamando "delincuentes" y "corruptos" al PP.

Además, este empeoramiento de los datos del paro en los dos últimos años no ha afectado a todas las edades por igual: los menores de 25 años y los de 25 a 34 han sido los más afectados, con subidas del 44% y el 34% respectivamente. Al igual que ha pasado en toda España, la pandemia ha impactado de forma desigual y la juventud ha salido especialmente mal parada.

Un (muy leve) respiro para los inquilinos

En estos dos últimos años también ha cambiado el mercado de la vivienda en Madrid. En la cita electoral de 2019 nos encontrábamos ante un mercado del alquiler tensionado y en precios máximos históricos (que luego seguirían subiendo a lo largo del año) debido a la falta de oferta en las grandes ciudades y a la influencia de los pisos turísticos.

Los precios de venta se encontraban también a comienzos del año entre los más elevados de los últimos años. Después, en el tercer trimestre empezarían su propia desescalada, que no significa que bajara la vivienda, sino que el nivel de subida de los precios se reducía poco a poco. Con la llegada de la pandemia, y con el país paralizado, sí que se registró una caída del precio (ver gráfico más abajo).

Pero esto duró apenas unos meses, y desde el verano pasado la venta de viviendas ha vuelto a subir. Según los datos del portal Idealista, el precio del metro cuadrado en la Comunidad de Madrid estaba en 2.877€ en febrero de 2021, 119 euros más que en febrero de 2019.

Lo que sí ha bajado en ese periodo de tiempo es el precio del alquiler, también como efecto colateral de la pandemia. Como vemos en el siguiente gráfico, aunque la subida de los precios estaba cayendo poco a poco ya antes de la llegada del coronavirus, la pandemia ha precipitado esa caída en toda la Comunidad y el dato más reciente es un 7% inferior al precio de hace un año (13,9€/m2 con respecto a los 15€/m2 de febrero de 2020) y un 4% menor que el de febrero de 2019.

Con el turismo paralizado, afloraron en el mercado del alquiler duradero numerosas viviendas destinadas a pisos turísticos, lo que aumentó la oferta.

Estos datos, como todos los que publican las plataformas inmobiliarias se basan en precios de anuncio, no en precios definitivos tras negociaciones entre vendedores-compradores y arrendatarios-inquilinos.

Un leve respiro para los inquilinos pero que no ha modificado en gran medida la situación de la juventud, más golpeada por el paro. En el primer semestre de 2019 Madrid era la tercera comunidad en la que salía más caro acceder al alquiler para los jóvenes de entre 16 y 34 años, y un año después lo sigue siendo, según el último informe disponible del Observatorio de la Emancipación del Consejo de la Juventud de España. Según este informe, el pago del alquiler en el segundo semestre de 2020 suponía invertir más del 100% de su salario para un joven de 16 a 29 años, y cerca del 80% para uno de 30 a 34, cifras muy similares a las de 2019.

Las otras batallas: el personal sanitario y la educación concertada

No hay que obviar tampoco otros dos grandes asuntos que han marcado la actualidad en los últimos meses. Por un lado, el hastío del personal sanitario de la región, que además de batallar a diario con el virus con una atención primaria insuficiente se siente ignorados por el Gobierno regional. Ayuso consiguió aplacar las primeras amenazas de huelga en septiembre al lograr un acuerdo con sindicatos del sector, pero tras meses de incumplimientos, el 10 de marzo los médicos de atención primaria volvieron a una huelga general. El sindicato mayoritario AMYTS denuncia que siguen sin cubrirse las más de 800 plazas de médicos de familia y pediatras necesarias solo para compensar bajas de compañeros.

En estos dos años también se ha colado una nueva Ley de Educación, aprobada en el Congreso de los Diputados en noviembre e impulsada por la ministra Isabel Celaá, que ha supuesto un punto más de confrontación en la escena política y en la comunidad educativa. Aquí, el Gobierno de Ayuso se puso de lado de la escuela concertada, en guerra abierta contra la ley, y amenazó con adelantar las fechas de escolarización para el próximo curso y evitar así tener que aplicarla, algo que no llevó a cabo finalmente.

Así, en esta coyuntura tendrán que votar los 5.112.658 ciudadanos que están convocados a las urnas el próximo 4 de mayo para renovar el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Con ello, y con la amenaza de una cuarta ola de contagios que puede echarse encima justo en esas fechas, semanas después de la Semana Santa.

Ayuso cerrará perimetralmente la Comunidad a partir de este viernes como parte de las medidas acordadas por Sanidad con las Comunidades Autónomas y a pesar de haber manifestado una y otra vez estar en contra. Desde la Consejería de Sanidad aseguran que así aumentará el nivel de contagios al ser una comunidad uniprovincial con alta densidad demográfica. No será de extrañar que achaque al Gobierno central la responsabilidad de la cuarta ola si terminan aumentando los casos una vez pasados los festivos. La gestión de la crisis sanitaria y económica será el centro de la campaña electoral: al final, casi todo lo que ha cambiado en apenas dos años ha venido impuesto por la pandemia.