El 9 de septiembre, Arturo Pérez-Reverte compartió con sus seguidores el accidente que sufrió mientras surcaba los mares.

El escritor acercó demasiado sus dedos a las escotas cuando el winche eléctrico estaba funcionando, según explicaba él mismo en su cuenta de Twitter.

La imagen que compartía Reverte dejaba claro lo aparatoso del accidente, con su mano ensangrentada y con su dedo anular vendado. Ahora, un mes después, ha enseñado cómo quedó realmente ese dedo.

 

Reverte agradece al médico de urgencias que le atendió tras su accidente. "Juan Costell se llama el médico de urgencias, con evidente buena mano para zurcir, que hace un mes evitó que me convirtiera en yakuza. Y es de justicia agradecérselo", explica.

En el nuevo mensaje del escritor, muestra las imágenes del antes y del después de ese dedo, un cambio radical en un dedo que presenta un aspecto muy diferente ahora mismo.